La fuerte lluvia de ayer por la tarde no impidió que el bando moro pudiese realizarse su imponente Entrada Mora. Aunque el acto comenzó dos horas después de lo previsto, a las 19:30 horas, miles de personas salieron a la calle para arropar a los festeros en uno de los actos más esperados.
La lluvia que comenzó a caer con fuerza a las 17 horas obligó a todos los festeros a permanecer en sus cuartelillos hasta nueva orden. Dos horas más tarde, con el fin de la lluvia, y el aviso por parte de la Unión de Festejos, el bando moro empezó a formar para iniciar el desfile.
El boato corrió a cargo de los Moros Viejos y abordó un episodio histórico de gran relevancia en tierras valencianas y murcianas: las revueltas mudéjares de finales del siglo XIII frente al avance de los conquistadores cristianos. Además, este año se conmemora el 750 aniversario de la muerte de uno de los caudillos musulmanes más destacados de la Península Ibérica, Al-Azraq. Él, también, encabezó diversas sublevaciones tras la conquista del Reino de Valencia por Jaime I de Aragón.
Los Moros Viejos invitan a mirar al pasado con mayor sensibilidad, entendiendo la historia no solo como un relato de vencedores y vencidos, sino también como un espacio compartido de memoria, identidad y encuentro.
El boato estuvo encabezado por el Embajador Moro. Además en este desfile también se contó con una grupo de festeros de la comparsa Cristianos de Elda, entre los que se encontraba su presidente, Mario Ríos.
A los Moros Viejos, les siguieron Berberiscos, Moros Fronterizos, Moros Nuevos y Moros Beduinos. Con los Moros Fronterizos también han desfilado dos escuadras de los Musulmanes de Elda, concretamente la de la abanderada y capitán de este año.
Más de dos horas después el bando de la cruz tomó el casco histórico de la población encabezado por Tercio de Flandes y seguido por Estudiantes, Labradores, Vizcaínos y Marinos.
