Eldenses y petrerenses han cumplido este domingo, Día de Todos los Santos, con la tradición de visitar a sus familiares en los tres cementerios que hay entre ambas localidades. Es un gesto que, año tras año, ha pasado de padres a hijos.
Desde primera hora de la mañana, varias personas se han acercado a los campos santos para dejar flores en las tumbas y evitar así la mayor afluencia, que se produjo a lo largo de la mañana. Muchos nichos ya amanecieron con flores, porque sus familiares los habían limpiado durante la semana y este domingo acudieron con más calma.
Pasada la festividad, desde mañana los cementerios recuperan su horario habitual: de 9:00 a 13:00 y de 15:00 a 18:00 horas.
