Los vecinos de Elda reclaman más civismo ante el deterioro de los espacios públicos

El vandalismo, el abandono de enseres y la falta de respeto a las normas de convivencia siguen generando preocupación entre los vecinos de Elda, que reclaman mayor vigilancia y responsabilidad ciudadana para conservar los espacios públicos.

Entre las principales quejas en una encuesta recogida por Radio Elda Cadena SER, se encuentran los desperfectos en jardines y mobiliario urbano, el incumplimiento de las prohibiciones en parques y plazas y la acumulación de residuos en caminos rurales y espacios naturales.

Varios ciudadanos han coincidido en la necesidad de reforzar el civismo y el control de estas conductas. «Creo que debería haber más civismo y más control, las dos cosas», ha señalado uno de los vecinos, mientras que otro ha recordado que los daños al patrimonio público terminan repercutiendo económicamente en toda la ciudadanía.

La concejala de Medio Ambiente de Elda, Cristina Rodríguez, ha reconocido en Hoy por Hoy Elda Vinalopó que la situación de los vertidos ilegales ha empeorado en los últimos años y que existe un retroceso en la concienciación ambiental.

Ha explicado que el Ayuntamiento está desarrollando una prueba piloto para la retirada de escombros y que la nueva brigada medioambiental trabaja en la limpieza y recuperación de espacios naturales. Sin embargo, ha advertido de que la lista de puntos afectados continúa aumentando. Rodríguez también ha señalado que el abandono de muebles, colchones y electrodomésticos supone un gasto adicional para las arcas municipales, especialmente cuando ya existe un servicio gratuito de recogida de enseres a domicilio.

«Si tú estás pagando un servicio para recogida de enseres y la gente deja cualquier tipo de mobiliario en otro rincón, pues tienes que pagar un servicio extra», ha explicado. Ante esta situación, la responsable municipal ha confirmado que se está estudiando la posibilidad de incorporar cámaras de videovigilancia y drones para facilitar la identificación de los responsables de los vertidos ilegales, aunque ha reconocido que su implantación presenta dificultades legales.

También ha destacado la importancia de la educación ambiental, las sanciones y el mantenimiento de los espacios recuperados para evitar nuevos comportamientos incívicos. Tanto la concejala como los ciudadanos han coincidido en que mejorar la convivencia y mantener limpia la ciudad requiere una responsabilidad compartida entre el Ayuntamiento y la población.