Las prisas de las familias, las dobles filas y el estacionamiento incorrecto en las inmediaciones de los centros educativos pueden convertirse en situaciones de riesgo para los escolares. El agente tutor de la Policía Local de Petrer, Francisco José Martínez, insiste en que la seguridad comienza antes de llegar al colegio: “Si llegamos justitos al colegio, casi nunca va a ser culpa de los niños, que siempre va a ser culpa nuestra”. Por ello, recomienda salir con tiempo suficiente, respetar los límites de 20 y 30 kilómetros por hora en las zonas escolares y evitar cualquier distracción al volante, especialmente el uso del teléfono móvil.
Uno de los problemas más habituales es la doble fila, una práctica que, además de constituir una infracción, puede dificultar la visibilidad y provocar situaciones peligrosas cuando los menores bajan de los vehículos. Martínez pide evitar que los niños desciendan en medio de la calzada y recuerda que los sistemas de retención infantil deben utilizarse incluso en trayectos muy cortos. “El accidente se produce en un metro”, señala el agente tutor para subrayar que la distancia del desplazamiento no debe determinar si se utiliza o no la silla infantil.
La prevención también se extiende a los desplazamientos a pie y al uso de bicicletas y patinetes eléctricos. El agente tutor aconseja cruzar siempre por los pasos de peatones, enseñar a los menores mediante el ejemplo y mantener los dispositivos electrónicos guardados durante el trayecto. En el caso de los patinetes, recuerda que son “una unidad del tráfico más” y que sus usuarios deben respetar las normas y las preferencias de los peatones. La Policía Local desarrolla además una labor preventiva y educativa en los centros escolares, donde durante este curso se trabajarán cuestiones como el acoso escolar, las conductas adictivas, los delitos de odio y los vehículos de movilidad personal.
