«Este año la cosecha es menor que la del año pasado, pero la calidad puede ser mejor»

La campaña de la uva de mesa embolsada del Vinalopó ya está en marcha en los viñedos del Medio Vinalopó. Desde el pasado 17 de agosto está autorizado el uso de los distintivos de la denominación de origen, un arranque que llega marcado por las olas de calor, los reventones y los bruscos cambios de temperatura de estas últimas semanas. La directora del Consejo Regulador, Beatriz, ha analizado en Radio Elda Cadena SER cómo está afectando el clima a una cosecha que apunta a menor cantidad pero mejor calidad.

«Todavía es pronto, estamos en plena época del inicio de la temporada», explica la directora del Consejo Regulador, que apunta que «este año la cosecha hay menos que el año pasado, pero parece que la calidad puede ser mejor».

Eso sí, avisa: «Estos últimos días de agosto siempre son muy volátiles climáticamente», y habrá que ver cómo afectan los cambios de temperatura, los reventones y las lluvias repentinas de esta semana.

Los efectos del calor extremo ya se dejaron notar en la campaña anterior. Según detalla, el año pasado se observaron daños en poscosecha: «Se cosechaba la uva y a los dos o tres días se observaba que la vida útil se reducía de forma muy significativa».

Racimos que en condiciones normales aguantan en perfecto estado entre una semana y diez días dejaban de estar en buenas condiciones en apenas tres jornadas, un problema que se pudo vincular directamente a los golpes de calor y a los vientos de poniente que disparan la temperatura. A ello se suman las lluvias, que «pueden generar, sobre todo si hay calor, hongos, podredumbres, etcétera».

Frente a este escenario, la responsable del Consejo Regulador sostiene que la clave está en «mejorar en la medida de lo posible los manejos, saber gestionar muy bien los riegos y saberlo llevar lo mejor posible». Y añade un factor a favor del territorio: «Nuestras variedades son variedades tradicionales y tienen mucha capacidad de adaptación. Son variedades muy robustas», especialmente las puras, lo que les permite responder mejor a la volatilidad térmica de los últimos años.

El calor no es el único frente abierto. La directora señala que el aumento de plagas y problemas fitosanitarios responde a «muchos factores a la vez»: la entrada de productos de otros países sin los mismos controles, la llegada de plagas de otras zonas que se acomodan al subir las temperaturas y la reducción de productos fitosanitarios disponibles en la Unión Europea para hacerles frente.

Sobre el calendario, el adelanto de la campaña responde a la modificación del pliego de condiciones aprobada el año pasado: si antes se exigían 60 días de embolsado, ahora bastan 45 para lograr los mismos parámetros de calidad, lo que ha permitido adelantar entre diez y quince días el inicio de la cosecha.

El corte del primer racimo, uno de los actos más simbólicos del sector, se celebrará el 2 de septiembre en el municipio de Agost, con «muchas sorpresas preparadas» que se irán desvelando.

Por último, en cuanto a los precios, la directora recuerda que es una cuestión que se escapa a las competencias de la denominación de origen y advierte de un desajuste en la cadena de valor: «La subida de precio en el punto de venta sí que se observa, la subida de precio a cada uno de los eslabones que existen en la cadena no siempre es coherente con esa subida».

Un desafío, subraya, en un contexto en el que la inflación ha disparado todos los costes de producción, desde los combustibles y los salarios hasta el agua, la energía y los productos fitosanitarios.