La Asociación de Minusválidos Físicos Intercomarcal, AMFI, está más cerca de cumplir uno de sus objetivos más ambiciosos. Ayer firmaron la compra del inmueble para el futuro Centro de Día Andrés Molina Giménez. La presidenta de la entidad sin ánimo de lucro, Patro Rodríguez, está “muy contenta”, pues la calle Jardines, donde se encuentra el edificio es la “ubicación perfecta”, la primera piedra para cumplir con la meta por la que se creó la fundación AMFI.
El inmueble está en el centro de la ciudad, en la calle Jardines, 27, frente al Teatro Castelar. Tiene cuatro plantas, repartidas entre tres alturas y un sótano, así como 1.400 metros cuadrados. Mantendrán la estructura y se reformará, se adaptará su interior.
“Se trata de la ubicación perfecta; la zona es inmejorable. Andrés pudo verlo antes de morir y nos dio el visto bueno, estaba muy ilusionado, le encantó y quiso que fuera en este edificio”. Pero Rodríguez explica que este ambicioso proyecto les llevará años, pues necesitarán “apoyo económico europeo o de otras administraciones, pues conlleva una gran inversión y AMFI, tras la compra del edificio, debe ahorrar para dar el siguiente paso”.
La figura del alma máter de AMFI sigue muy presente: “Andrés Molina nos ha dejado un gran legado, AMFI sigue creciendo gracias a él, y, por ello, este centro llevará su nombre, pues la fundación se creó con este objetivo”, ha afirmado Patro Rodríguez.
La firma tuvo lugar ayer y participaron por parte de AMFI la presidenta, Patro Rodríguez, la secretaria, Carmen Valdés, el patrono de la Fundación, Andrés Gonzálvez así como representantes de Centro Hábitat, Sabadell, CaixaBank y CBC Grupo.
