Lejos de los grandes bosques o de los paisajes más reconocibles, los afloramientos de yeso albergan algunos de los ecosistemas más singulares de la Península Ibérica. Estos terrenos, formados hace millones de años y con unas condiciones físico-químicas extremadamente exigentes, acogen especies vegetales exclusivas capaces de sobrevivir donde apenas otras plantas pueden hacerlo. Ahora, un proyecto de investigación nacional busca comprender el funcionamiento de estos enclaves para convertirlos en una auténtica infraestructura verde que favorezca la conservación de la biodiversidad y la conexión entre espacios naturales.
La investigación, liderada por el doctor Esteban Salmerón Sánchez, de la Universidad de Almería, reúne a 21 investigadores de ocho universidades españolas y cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, además de la cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). La única representante de la Universidad de Alicante es la catedrática Ana Juan, quien destaca la importancia de dar visibilidad a unos hábitats tradicionalmente infravalorados. “Los afloramientos de yeso son unos suelos muy especiales que permiten vivir únicamente a plantas especialmente adaptadas a sus condiciones. Es un ecosistema único que debemos valorar, aunque no responda a la imagen clásica de un paisaje verde”, explica.
Uno de los objetivos del proyecto será elaborar la cartografía más completa realizada hasta ahora sobre los afloramientos de yeso en España, integrando información geológica, climática y sobre usos del suelo para identificar áreas prioritarias de conservación y posibles corredores ecológicos. Paralelamente, el equipo analizará el ADN de distintas especies vegetales para conocer su diversidad genética y su capacidad de adaptación al cambio ambiental. “Queremos entender cómo están conectadas las poblaciones de plantas de yeso en toda la Península y qué barreras han condicionado su evolución. Conservar estos espacios significa proteger un ecosistema completo, desde las plantas y los polinizadores hasta los líquenes y los microorganismos que mantienen vivo el suelo”, subraya Ana Juan, quien también reivindica el valor de los yesos existentes en el término municipal de Elda como un patrimonio natural de extraordinaria riqueza que merece ser conocido y protegido.
