El Ayuntamiento de Elda destinará cerca de cinco millones de euros al área de Servicios Sociales en 2026, lo que supone un incremento del 7’14% respecto al año anterior y consolida la tendencia al alza de la inversión social en la ciudad. Más allá de las cifras, el consistorio plantea un modelo centrado en la intervención social y la autonomía de las personas, alejándose de una visión exclusivamente asistencial.
El concejal del área, David Guardiola, ha subrayado que el objetivo no es únicamente cubrir necesidades básicas, sino acompañar a quienes lo necesitan en procesos de mejora personal y social, y ha señalado que “cuando uno accede a ese tipo de ayudas, tiene que comprometerse también a trabajar para mejorar su situación vital”, en referencia a la necesidad de vincular las prestaciones a itinerarios de formación, inserción laboral y apoyo psicológico.
El área gestiona actualmente unas 7.300 atenciones anuales, lo que refleja la amplitud de un sistema que actúa en situaciones de dependencia, pobreza, exclusión social o falta de apoyo familiar. Dentro de este conjunto, la atención a las personas mayores ocupa un lugar destacado, con una inversión cercana al millón de euros destinada tanto a la dependencia como a programas de envejecimiento activo y apoyo domiciliario.
En este contexto, el Ayuntamiento prevé ampliar el servicio de teleasistencia con nuevos dispositivos para atender también a personas que, sin tener reconocida una dependencia, necesitan sentirse seguras en sus hogares. A ello se suma una partida específica para ayudas de emergencia, que ronda los 300.000 euros, dirigida a cubrir necesidades básicas en situaciones puntuales de vulnerabilidad.
Otro de los retos que afronta el área es la soledad no deseada, una problemática cada vez más presente y difícil de abordar desde las políticas públicas. El propio edil ha reconocido la complejidad de intervenir en estos casos, al afirmar que “lo que ocurre con la soledad no deseada especialmente es que es difícil de trabajarla”, especialmente cuando entran en juego factores como el aislamiento o la falta de redes de apoyo.
Para hacer frente a esta realidad, el Ayuntamiento trabaja en colaboración con entidades sociales y ha impulsado el Consejo Local de Inclusión y Derechos Sociales, un espacio de coordinación que busca conectar a los distintos colectivos de la ciudad, detectar necesidades y diseñar respuestas más eficaces. Con ello, Elda refuerza un modelo que combina recursos económicos con acompañamiento social, con la mirada puesta en prevenir la exclusión y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.
