La Semana Santa de Elda vuelve a mirar a uno de los nombres propios de su imaginería: el escultor Ramón Cuenca Santo, autor de las imágenes de San Juan y las Tres Marías que forman parte del patrimonio procesional eldense desde hace 25 años.
En Hoy por Hoy Elda Vinalopó, Cuenca ha repasado el origen de estas piezas, recordando un proceso creativo profundamente ligado al contexto devocional y narrativo de la escena representada. “Lo primero es conocer la cofradía a la cual va destinada la obra”, ha explicado, subrayando la importancia de entender no solo el pasaje religioso, sino también la identidad y sensibilidad de quienes la portan.
A partir de ahí, el escultor construye una escena que trasciende lo material: el momento del traslado al sepulcro, con la Virgen acompañada por San Juan y las Tres Marías, concebido no solo como una representación, sino como una experiencia emocional para el espectador. “Imaginar ese instante, verlo antes de crearlo, es parte esencial del proceso”, ha señalado.
Más de dos décadas después, el artista reconoce que el paso del tiempo ha transformado su mirada, pero no la esencia de su trabajo. “El Ramón Cuenca de hace 34 años no es el de ahora”, afirma, evidenciando una evolución constante fruto del aprendizaje y la experiencia. Sin embargo, hay algo que permanece inalterable: la búsqueda de la emoción.
Para Cuenca, la imaginería religiosa va más allá de la técnica. “No solamente tiene que ser una escultura perfecta, tiene que transmitir, tiene que tener unción religiosa”, explica. Una cualidad intangible que, en sus propias palabras, permite que la imagen “lleve a la oración” y conecte con quien la contempla.
Ese vínculo se hace especialmente visible cuando la obra abandona el taller y toma la calle. El escultor confiesa que uno de los momentos más significativos de su oficio es observar, casi en silencio, la reacción del público. “Ver a la gente emocionarse, rezar o incluso llorar ante la imagen es muy bonito”.
Ramón Cuenca Santo, nacido en 1975, es un reconocido escultor e imaginero afincado en Cox, donde mantiene su taller desde 1992. Formado en artes plásticas y diseño con especialización en talla en piedra y madera, su trayectoria abarca más de tres décadas creando obras para cofradías y hermandades tanto en España como en el extranjero.
Sus esculturas están presentes en destacadas Semanas Santas como las de Murcia, Andalucía o Jumilla, así como en países como Italia o Malta. Con importantes encargos en Sevilla, Tenerife o Murcia, y numerosos reconocimientos a su obra, Cuenca se ha consolidado como una figura clave del arte sacro contemporáneo.
