La haltera petrerí Alba Morote ha regresado de Oviedo con tres medallas de bronce, en la categoría de 69 kilos, del Campeonato de España sub-15, una cita en la que también contribuyó a que la selección de la Federación Valenciana se proclamase la mejor del torneo.
Morote ha estado en Ser Deportivos Elda Vinalopó donde ha reconocido que contaba con la posibilidad de volver con medallas, aunque insiste en que en este deporte “siempre se piensa que algo puede salir mal». De las tres, la que más ilusión le hace es la última, la de total olímpico, porque, explica, es de las más importantes al significar que le salieron bien los dos movimientos.
Alba no es la única haltera de su familia pues tanto su hermano, Jorge, como su padre, Fernando, también practican este deporte y ambos se han proclamado campeones de España en sus respectivas categorías.
La joven cursa 3º de la ESO y compagina las clases de instituto con los entrenamientos, que no tienen una hora fija y duran entre una y dos horas. A ello suma el conservatorio de música algunos días de la semana.
Pero la halterofilia no es el único deporte que practica. Alba Morote forma parte del equipo de waterpolo de Petrer, con el que el año pasado acudió al campeonato de España.
Sobre las diferencias entre ambos deportes, señala que la halterofilia exige más concentración y fuerza técnica al ser individual: un error puede costar una medalla. En el waterpolo, en cambio, hay compañeras en las que apoyarse.
Ante esta pregunta Morote tiene claro cuales son loa tres objetivos que se marca: ganar la copa por clubes, aunque el equipo ya se ha proclamado campeón de liga; lograr un buen puesto en el campeonato sub-17 para ayudar a la federación; y volver al sub-15 para pelear por el oro.
