Las “escalericas” de la ermita de San Antón cuentan desde hace unos días con un nuevo mural dedicado al santo. La obra ha sido realizada por el artista local Alejandro Martínez, que ha apostado por una representación alejada de la imagen más tradicional de San Antón y en la que incorpora distintos elementos históricos y simbólicos relacionados con la ciudad.
Martínez explica en La Ventana del Vinalopó que en la composición aparecen dos momentos históricos distintos: por un lado, San Antón acompañado por el tradicional “cerdico” y, por otro, una celosía de inspiración andalusí. “Quería que convivieran, que confluyeran ambas imágenes en un mismo mural”, señala el artista, que también ha incluido un cardo como símbolo de austeridad, sencillez y entrega a los demás.
El autor reconoce que el encargo ha tenido un significado especial por su condición de eldense y por la estrecha vinculación de San Antón con la historia y las fiestas de la ciudad. La ejecución del mural ha requerido alrededor de ocho jornadas de trabajo, además del proceso previo de diseño, y Martínez destaca la buena acogida que ha recibido por parte de los vecinos durante todo el proceso. “Aquí queda, para que lo disfrutemos todos”, afirma.
