Magda García: “No existe una única realidad visual, sino tantas formas de ver el mundo como especies”

Magda García ha construido una trayectoria de más de tres décadas vinculada a la Universidad de Alicante, donde ha desarrollado una intensa labor docente e investigadora en el ámbito de la neurociencia y la biología celular. Aunque recientemente fue la encargada de pronunciar el pregón de las fiestas patronales y de Moros y Cristianos de Novelda 2026, considera este reconocimiento como un capítulo más dentro de una vida marcada por la ciencia y la educación. “Me lo tomé con mucha ilusión y lo preparé con mucho cariño. Estoy muy satisfecha porque, por lo que me ha llegado, gustó mucho y mucha gente me ha felicitado”, afirma sobre una noche que recuerda especialmente por “el momento de subir al escenario y saber que todo el pueblo estaba ahí”.

Magda García, junto al alcalde de Novelda, Fran Martínez, y representantes de las fiestas de Moros y Cristianos, durante un acto institucional de las fiestas de 2026.

Su principal línea de investigación se centra en comprender cómo la retina de los vertebrados se adapta al entorno en el que vive cada especie, un trabajo que ha permitido profundizar en el conocimiento del sistema visual. “La retina tiene un mismo plan estructural en todos los vertebrados, pero cada especie presenta características propias adaptadas a su hábitat”, explica. Para García, una de las grandes lecciones de esta investigación es que “no existe una única realidad visual, sino tantas formas de ver el mundo como especies”. Una reflexión que resume décadas dedicadas a estudiar el sistema nervioso, tanto en España como en proyectos internacionales, como su colaboración con la Universidad de las Azores, donde investiga los efectos de contaminantes naturales sobre el sistema nervioso.

A lo largo de su carrera ha combinado la investigación con la docencia, dos facetas que considera inseparables. “La investigación es básica para hacer una docencia de calidad, pero la enseñanza también alimenta la investigación. Cuando enseñas, también aprendes y surgen nuevas ideas”, señala. Entre los valores que considera imprescindibles para cualquier profesor destaca la motivación y la empatía: “La motivación es el motor del aprendizaje y también del profesor. Y ponerse en el lugar del otro es fundamental”. Al mirar atrás, reconoce que uno de sus mayores motivos de orgullo no son únicamente los logros científicos, sino el recuerdo que conserva el alumnado. “Me siento especialmente orgullosa de la valoración que hacen de mí los estudiantes y de poder seguir manteniendo una buena relación con muchos de ellos. Esa es, sin duda, la parte más humana de toda mi trayectoria.”