El Ayuntamiento de Novelda ha dado un nuevo paso para la rehabilitación del Santuario de Santa María Magdalena con la aprobación de los pliegos que regirán la contratación de las obras de consolidación y restauración del monumento. La actuación cuenta con un presupuesto superior a los 320.000 euros y las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 2 de julio.
La concejala de Patrimonio Histórico, Geno Micó, ha explicado que los trabajos se ejecutarán siguiendo el proyecto redactado por el estudio de arquitectura de Santiago Varela y tienen como objetivo garantizar la estabilidad, seguridad y conservación de uno de los edificios más emblemáticos del patrimonio noveldense.
Entre las intervenciones previstas destaca la actuación sobre la torre este, donde se han detectado importantes grietas longitudinales que comprometen su estabilidad. Los trabajos contemplan el desmontaje de la cruz, el orbe y la parte superior del pináculo para reparar los daños y restaurar los elementos deteriorados antes de volver a colocarlos.
Otro de los aspectos más relevantes del proyecto será la actuación sobre el órgano de piedra. Para ello se retirará la base maciza de mármol sobre la que se apoya actualmente, una estructura de más de 35 toneladas que figura entre los factores analizados por los técnicos para explicar las patologías detectadas en el edificio. Desde el Ayuntamiento han insistido en que el órgano no desaparecerá, sino que será conservado para su posterior instalación sobre el nuevo coro que se construirá durante la rehabilitación.
Además, se llevará a cabo la reconstrucción del coro original diseñado por el ingeniero José Sala Sala, que volverá a unir las dos torres del Santuario y contribuirá a reforzar la estabilidad del conjunto arquitectónico. El proyecto también incluye la consolidación del terreno mediante la inyección de resinas, la reparación de cubiertas, la restauración de elementos ornamentales, la mejora de las instalaciones eléctricas y la instalación de un sistema de protección contra rayos.
El Santuario permanece cerrado al público desde diciembre de 2025, cuando una inspección técnica realizada tras la aparición de grietas en la torre este confirmó la necesidad de acometer una intervención urgente para garantizar la seguridad del edificio y de sus visitantes.
