Samuel Romero, pregonero de los Moros y Cristianos de Elda 2026: “¡Que se entere el mundo entero: tenemos las mejores fiestas del mundo!”

El actor eldense Samuel Romero dio este miércoles el pistoletazo de salida a los Moros y Cristianos de Elda 2026 con un pregón muy emocional en el que aseguró que ser pregonero es “el mayor regalo y reconocimiento que un eldense puede recibir”. Confesó además los nervios vividos antes de subir al Castillo de Embajadas, afirmando que “el corazón se me acelera y las emociones y palabras se amontonan en la cabeza”.

Romero definió la fiesta como “la mayor representación teatral callejera que se puede imaginar”, poniendo en valor el trabajo de comparsistas, directivas, músicos, artesanos y servicios que hacen posible cada edición. Además, defendió que los Moros y Cristianos de Elda “no son la fiesta más antigua ni la más multitudinaria”, pero sí una celebración única “cuando de empaque, solemnidad, lujo y elegancia hablamos”.

Durante el pregón también hubo espacio para la nostalgia y el recuerdo personal. El actor evocó las fiestas de los años 80, las embajadas en el antiguo campo de fútbol y sus primeros años como comparsista. En uno de los momentos más emotivos de la noche, dedicó el pregón a su tío José Eduardo, “Kike”, recientemente fallecido, asegurando que fue “la primera persona” en la que pensó cuando recibió el encargo de pregonar las fiestas.

Samuel Romero recordó igualmente su capitanía de los Moros Marroquíes en 2004, asegurando que “los sueños se cumplen” y agradeciendo a la familia Sedano Martínez haberle permitido “soñar despierto”. Además, subrayó la importancia de la música festera preguntando al público: “¿Habéis escuchado en algún lugar algo más bello que el sonido de las marchas moras y cristianas en nuestras calles? Yo no”.

El pregonero cerró su intervención reivindicando la reciente declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional y animando a los eldenses a seguir defendiendo sus tradiciones “con cultura” y “orgullo”. El discurso concluyó entre aplausos con una encendida proclamación: “¡Que entren las bandas! ¡Que suene Idella! ¡Y volvamos a demostrar que Elda sigue viva!”.