Compartir un décimo de la Lotería de Navidad es una costumbre muy arraigada, ya sea con la familia, los amigos, los compañeros de trabajo o incluso en el bar de siempre. Sin embargo, lo que comienza como un gesto sencillo y cargado de ilusión puede convertirse en un quebradero de cabeza si no se toman ciertas precauciones. En caso de premio, una mala gestión puede derivar en conflictos legales, problemas con Hacienda o incluso la pérdida de parte del dinero ganado.
Para aclarar todas estas dudas, la abogada Celia Carbonell advierte de la importancia de dejar constancia clara de quién participa en cada décimo y en qué porcentaje. Firmar el décimo, conservar conversaciones de WhatsApp o acudir todos los participantes juntos a cobrar el premio son algunas de las recomendaciones básicas para evitar que el reparto se considere una donación y tenga una mayor carga fiscal.
Además, Carbonell recuerda otros aspectos clave como los plazos para cobrar los premios, el papel de las entidades bancarias en la retención fiscal y la necesidad de actuar con discreción. Desde la custodia del décimo hasta qué hacer en caso de pérdida, la abogada insiste en que un pequeño acuerdo previo puede marcar la diferencia entre celebrar tranquilamente la suerte o acabar lamentando un premio mal gestionado.
